20 Recomendaciones Para Armar Una Mochila Ultraligera de Manera Práctica

Cuando planeamos un viaje en lo menos que pensamos es en cargar kilos y kilos de cosas innecesarias que nos arruinen el momento y que después nos pasen factura en la espalda.

Al preparar una mochila ultraligera, debemos ser prácticos, buscar material que ocupe lo mínimo, que pese poco y que sea útil. Aunque parezca misión imposible, muchos consejos te pueden ayudar a no fracasar en el intento.

1. Empacalos alimentos y artículos de cuidado personal

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En muchas ocasiones, los empaques de los alimentos ocupan más espacio que el contenido. Lo mismo sucede con los artículos de cuidado personal como cremas y protectores solares. De hecho, existen sustitutos como la pasta de dientes en polvo que son excelentes y casi no ocupan espacio.

Los líquidos no deben de pasar de 100 ml. Recuerda meter todo en frascos apropiados, que sean cómodos y que no se quiebren con facilidad.

Los expertos mochileros saben que el espacio es fundamental por lo que ahorrar es la clave y para ello las bolsas con cierre hermético hacen el trabajo más fácil.

Utiliza estas bolsas para distribuir un poco del contenido en vez de empacar el envase completo, saca el aire y ahorra espacio en un dos por tres.

Puedes clasificar la ropa por piezas y guardarlas en bolsas con cierre zip, tanto para que no se moje en caso de lluvia fuerte o de derramarse algo dentro, como para tener acceso rápido a las cosas, es decir, no tendrás que sacar toda la ropa para coger una camiseta, solo sacas la bolsa de las camisetas y listo.

Lo mismo para los pantalones, ropa interior, calcetines y pijama.

2. Maximiza el aislamiento

Puede que un saco de dormir relleno de plumón sea muy llamativo a la hora de dormir pero si no piensas acampar durante el invierno, dejar pasar la comodidad a cambio de un colchón más sencillo es una buena opción para aligerar la carga.

Si el viaje será en verano, una chaqueta protectora será suficiente para mantener el calor durante la noche así que el gran colchón puedes guardarlo para una próxima ocasión.

3. Usa los postes de esquí para sostener la tienda

Los postes para armar la tienda pueden pesar hasta 3 libras pero si la carpa es de lona, fácilmente puede ser sustentada por los bastones de esquí- en el caso que incluyas esa disciplina dentro del viaje- así te ahorras espacio y peso.

4. Empaca solo lo indispensable

Al acampar o hacer senderismo no necesitas mucha ropa, con el guardarropa indispensable para los días que estarás fuera es más que suficiente ya que se supone que no vas a tener acceso a una lavadora.

Lleva las piezas necesarias y solo un poco extra de ropa interior, con eso será suficiente.

De hecho, si estudias bien el camino, podrás identificar los sitios de comida accesibles para que dejes en casa la estufa, los platos y el combustible, claro, si tu presupuesto y la ruta lo permiten.

5. Enumera los artículos para recordarlos en una próxima ocasión

Los prácticos mochileros coinciden en que armar una bolsa perfecta es consecuencia de muchos ensayos y sobre todo muchos errores.

Es por ello que hacer una lista de los artículos que empacaste te ayudará a recordar en una próxima ocasión si en realidad son necesarios o no. Te sorprenderías de todas las cosas que pensabas usar y solo resultaron siendo un estorbo.

6. No a los libros

¿Qué mejor que leer un buen libro en medio de la naturaleza para desconectarse del resto del mundo? Es una imagen típica de las películas de Hollywood pero en la realidad,un libro ocupa mucho espacio dentro de la mochila y por lo general tiende a maltratarse al estar en medio de tantas cosas.

En su lugar puedes leer los libros que quieras usando una aplicación en tu móvil o Tablet. Si te preocupa la batería, los cargadores portátiles son pequeños y caben en cualquier rincón.

7. Raciona el agua

Si planificas tu recorrido con anticipación podrás saber qué cantidad de agua debes llevar. No es lo mismo tomar una caminata corta para llegar al sitio de descanso que recorrer varios kilómetros de un camino empinado hasta la cima de una montaña.

Si en el camino está una fuente del líquido confiable, te ahorrarás bastante peso al llevar solo la necesaria hasta llegar a ese punto.

Un dato importante es no olvidar el purificador de agua  para evitar contratiempos con el estómago de último minuto.

8. Usa botellas POP o Platypus

Si comparas el peso de una botella de plástico tradicional con una Platypus –de plástico suave parecido a una bolsa con un dispensador en la punta-, la diferencia es mucha. Por ejemplo: la típica botella de agua reutilizable de plástico duro de 32 onzas pesa 6.2 onzas, en cambio, una botella POP vacía de 32 onzas pesa solo 1,2 onzas. Ahora imagina ese peso multiplicado cuando estén llenas. Vale la pena el cambio.

9. Comida de ida y vuelta

La planeación es la clave para un buen viaje y el agua y la comida forman parte de esta aventura. Es por ello que debes tener en cuenta que la comida que empaques debe abastecerte de ida y de vuelta.

No es muy buena idea tener comida sin preparar solo para cuando llegues a tu destino. La idea es poder disfrutar de ella a lo largo del trayecto y por supuesto, esto también irá aligerando la carga.

10. Ollas versus platos

Plantéate la posibilidad de comer directamente de la olla cuando estés mochileando y así podrás dejar la vajilla en casa o para otra ocasión. Además, tendrás solo un plato para limpiar y ahorrarás espacio en el bolso.

Piensa que ir excursionando con un gran bulto en la espalda relleno de objetos inservibles te hará sentir frustrado y desanimado en muy poco tiempo.

11. Empaca en orden

Organizar la mochila te ahorrará tiempo al empacar y desempacar constantemente durante el viaje.

Prepara las cosas siguiendo la prioridad. Las que menos necesites irán al fondo y los artículos que uses con más frecuencia pueden ir en la parte superior o de preferencia en los bolsillos.

12. Bolsas y no forros

Las cubiertas de las mochilas son generalmente voluminosas y en algunos casos pesadas. Ahorra varias onzas al intercambiarlas por bolsas para basura. Son impermeables, reemplazables, económicas y pesan una fracción de la cubierta de un paquete.

13. ¿Cuánto cuesta ese peso?

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Una báscula digital es una herramienta en la que vale la pena invertir pues con ella puedes saber exactamente  cuánto pesa realmente cada artículo, lo que se traduce en una gran ayuda a la hora de empacar de manera más estratégica.

14. Adiós al algodón

Las prendas de ropa hechas de algodón son más pesadas que las de materiales sintéticos, además, tardan más en secarse y absorben humedad. Huye de las de mezclilla también.

15. Cero tecnología

Adiós teléfonos móviles, relojes, iPods, Kindle, cargadores, etc. Disfruta de la soledad y la naturaleza. Si te preocupa la seguridad, infórmale a alguien con anticipación a dónde vas exactamente y cuándo puede esperar su regreso.

16. Pañuelos multiusos

Un simple pedazo de tela de algodón te puede servir para muchos usos, pasando desde protector del sol, filtro de café, sustituto de esponja para lavar los platos, hasta llegar a un protector para agarrar ollas calientes.

17. Usa una lona en lugar de una tienda

Si hablamos de aligerar el peso, las tiendas pueden pesar el doble que un refugio de lona. Solo necesitas una lona para armar una tienda improvisada y un mosquitero para la cara, todo lo demás estará cubierto por el saco de dormir.

18. Conoce el clima

Saber con exactitud cuáles son las condiciones climáticas del lugar donde acamparás te ayudará a no cargar con piezas de ropa innecesaria. Aquí es donde entra en juego la importancia de planear con anticipación. No es lo mismo prepararse para el clima frío, caliente o lluvioso.

19. Menos baterías

Trata en la medida de lo posible de no llevar más baterías de las que necesitas. Las indispensables para la linterna y faro serán suficientes.  Prefiere las de litio, son más caras pero duran más y pesan menos.

20. Evita accidentes

Si después de leer estos consejos todavía no te decides a dejar uno que otro artículo y tu paquete se ha hecho insoportablemente pesado, piensa en las consecuencias para tu salud que traen el cargar por muchas horas un cúmulo de cosas en la espalda.

Empezando por levantar la mochila del piso y colocarla en la espalda. Doblar las rodillas y poner una pesada carga sobre ellas puede ocasionarte mucho dolor si no lo haces de la manera correcta. El cuello, la espalda y los hombros son los más afectados.

En general, la mochila no debe ser ni demasiado grande ni demasiado pequeña y el peso nunca debe estar por encima del recomendado por el fabricante.