¿Qué ver en Aínsa?: conoce más allá de sus calles empedradas

En Aínsa puedes ver de cerca a un quebrantahuesos, hacer muchas rutas de senderismo, puedes bañarte en aguas esmeralda, conocer no un monumento histórico artístico sino varios, puedes sentir que viajas en el tiempo y contemplar vistas maravillosas.

Sí, todo eso y más.

Además, es un destino flexible que puedes visitar en 1 día o hacer planes para más días.

Estas son las 10 mejores cosas que responden a la pregunta de qué ver en Aínsa.

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¿Qué ver en Aínsa?

Aínsa es una villa medieval ubicada en la provincia de Huesca, Aragón.

Su ubicación privilegiada, a 569 metros de altitud, nos regala vistas impresionantes en casi todos sus rincones pero especialmente en el Mirador Balcón de Aínsa.

Una de sus curiosidades es que. junto a Bielsa, es una de las villas donde hubo mayor presencia de comunidades judías en la Corona de Aragón.

Pero hay más, y es que está repleta de leyendas, historia y curiosidades.

De hecho, sus habitantes pueden ser algo supersticiosos.

Si prestas atención mientras caminas por sus calles, verás algunas fachadas desde las que cuelgan mazorcas.

Se dice que estas mantienen a las brujas fuera de casa.

Afina muy bien tus ojos porque es posible que veas aldaba o llamadores de hierro con una forma peculiar en las puertas de algunas casas.

Tienen una forma fálica que parece no ser fortuita sino una forma particular en la que los habitantes de estas tierras en épocas pasadas llamaban a la fertilidad.

¿Quieres conocer más curiosidades y lugares fabulosos de Aínsa?

¡Sigue leyendo!

A continuación, te presentamos qué ver en Aínsa:

1. Real Monasterio de San Victorián

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Este monasterio queda a tan solo 29 minutos en coche de Aínsa, tomando la vía N-260.

Así que, aunque no está propiamente en este pueblo, por su cercanía, lo hemos agregado a esta lista.

Es un punto tan interesante en los alrededores de Aínsa, que merece la pena echarle un vistazo tanto si vas a estar un día en este pueblo, como si vas a estar 3 días.

El Real Monasterio de San Victorián es uno de los monumentos más relevantes de la historia de Aragón.

Está formado por un conjunto fortificado compuesto por edificios de diferentes épocas, cobijado por la Peña Montañesa.

No solo es de interés turístico por su importancia cultural y por su majestuosa fachada, sino que además ofrece opciones diferentes para visitarlo:

  • Visitas teatralizadas.
  • Visitas guiadas.
  • Juegos de pistas.
  • Visitas extraordinarias organizadas para grupos privados.

2. Pozas de San Martín

Si haces una visita de 2 días a Aínsa o más, es posible que estés buscando un poco de aventura.

La ruta por las Pozas de San Martín te va a encantar.

Sobre todo en verano porque después de una buena caminata de poco más de 2 horas, seguro que vas a querer zambullirte en estas aguas color esmeralda.

Aunque en estas fechas, el caudal se reduce notablemente y el agua se puede enturbiar un poco.

Está muy cerca de Aínsa y es una de las excursiones favoritas de los senderistas que recorren el Pirineo Aragonés cada año.

Son 6 km que puedes recorrer con niños, ya que no es una ruta demasiado complicada.

Lo más cómodo es llegar desde Aínsa en coche y dejar el coche en el aparcamiento de las Pozas de San Martín, desde ahí empieza una senda que pasa junto al Río Sieste y a este tramo se le conoce como Barranco de San Martín.

¡Ahí comienza nuestra expedición!

Este recorrido se puede hacer de manera circular, sin necesidad de pisar el agua de las pozas o de la Cascada del Confesionario, completando un recorrido de ida y vuelta de menos de 5 horas.


3. Castillo y Casco Histórico de Aínsa

Castillo-y-Casco-Historico-de-Ainsa

No todo es turismo de aventura, hay muchas otras cosas que se pueden ver y hacer en Aínsa y en este caso van muy de la mano con el turismo cultural e histórico.

Concretamente el Castillo Fortaleza, que se encuentra en la en el extremo oeste de la plaza mayor, alberga los secretos de un cúmulo de fases históricas importantes desde su creación, a mediados del siglo XI, su reforma y ampliación en el siglo XVII, pasando por el siglo XIX, donde desempeñó un papel FUNDAMENTAL como fortaleza ante los enfrentamientos bélicos de ese momento, hasta la actualidad.

Mi parte favorita de este castillo es la Torre del Homenaje.

Es la parte más antigua y fue construida sobre restos árabes en el siglo XI.

Verás que está rodeada de un recinto amurallado, pues este era el refugio de los habitantes de Aínsa en caso de peligro.

En la actualidad, este castillo es escenario de un festival de música durante la segunda quincena de julio y de diversas ferias.

Todo esto tiene lugar en el patio de armas del Castillo.

¿Qué otras cosas puedes ver en el casco histórico de Aínsa?

Si bien el Castillo se lleva las miradas, el casco antiguo o histórico tiene algunas cosas adicionales que nos permiten hacer un viaje al pasado y comprender mejor su historia:

  • La calle de los ricos: la reconocerás porque verás que las casas tienen un bordillo que se construía para que fuese más fácil montarse sobre el caballo.
  • La iglesia de Aínsa: si la visitas por dentro, tendrás la oportunidad de ver una de sus grandes curiosidades, que es la escalera de caracol al revés que protegía mejor a los caballeros.
  • Bodegas subterráneas: Casi en todas las viviendas hay bodegas subterráneas para protegerse. Si quieres visitar alguna, puedes conocer la que está situada bajo el Hotel los Siete Reyes.

4. Castillo de Boltaña

Como hemos visto, venir a hacer turismo en Aínsa es también descubrir sus alrededores y el castillo de Boltaña está verdaderamente cerca.

¿Por qué visitar este castillo románico en ruinas?

Su ubicación privilegiada, en lo alto de un cerro, al norte del casco urbano, nos permite tener vistas MARAVILLOSAS del Valle del Ara.

Desde ahí puedes hacer fotos preciosas y hacer el ejercicio de reconstruir la historia de la Comarca de Sobrarbe.

Este monumento histórico fue construido por artistas y artesanos locales en el siglo IX, en tiempos de Sancho el Mayor.

Lo mejor es que es una parada que no te tomará mucho tiempo, pero que enriquecerá tu paseo.

Cuidado con cometer el error de llamarle castillo de los Condes de Sobrarbe porque en ningún momento fue residencia oficial de ellos.


5. Plaza Mayor Ainsa

Plaza-Mayor-Ainsa

Si fuiste y no visitaste la Plaza Mayor de Aínsa, ¿de verdad puedes decir que fuiste a Aínsa?

¡No lo creo!

Uno de los mayores encantos de esta villa es que te permite retroceder muchísimo el tiempo y estar en un entorno medieval disfrutando de las ventajas del presente.

La Plaza Mayor de Aínsa es súper amplia, cuenta con edificios perfectamente conservados y balcones con flores que le dan un toque colorido.

Sus calles empedradas son el lugar perfecto para quedarse un rato en una de las terrazas para disfrutar de la oferta gastronómica de los restaurantes locales o refrescarse con alguna de las bebidas que ofrecen sus bares.

Si buscas llevarte algún souvenir, es aquí donde encontrarás donde comprarlo.

También hay muchos hostales y hoteles, si buscas dónde dormir en Aínsa.


6. Cruz Cubierta

A unos 15 minutos andando desde la Plaza Mayor, se encuentra la Cruz Cubierta; uno de los íconos que TIENES que ver en Aínsa.

La leyenda que da vida a este monumento data del año 724, cuando los cristianos emprendieron la batalla por recuperar estas tierras pirenaicas.

Según ésta, los cristianos iban perdiendo frente a los musulmanes, hasta que una Cruz de Fuego apareció y le dio nuevamente el valor, coraje y fuerza que necesitaban los cristianos, quienes terminaron recuperando Aínsa.

Este monumento celebra y representa precisamente eso.

Fue construido en el año 1.655.

Pero en 1765 fue derribado por un temporal e inmediatamente se reconstruyó y se reforzó su protección bajo la orden de Carlos III.

Sin dudas, un punto importante de la historia de Aínsa que tienes que conocer.


7. Mirador del Cinca

Mirador-del-Cinca

Desde el Mirador del Cinca podemos observar el río homónimo, la magnificencia de las montañas y  la parte de atrás de toda esta zona, lo que nos da una vista 360.

Las vistas no solo son un regalo de la parada final sino que todo el camino te sorprende con bellezas.

En general, se puede hacer un recorrido agradable y puede ser tan fácil como desees ya que puedes escoger entre la ruta larga, de 1,5 Km, que puedes hacer con niños, o la que es de 4,4 Km (la más larga).

No te preocupes, encontrarás un poste indicativo en el aparcamiento que te dirá que camino seguir según la ruta que quieras tomar.

Mira más detalles sobre ambas rutas aquí.

Si bien es ideal para hacer en cualquier época, debes saber que no tiene espacios de sombra.

Esto hace que el sol pueda sentirse MUY FUERTE durante el verano.

Y ya sabemos que esto puede aumentar el cansancio y la sensación de agobio en el camino.


8. Eco-Museo de la fauna pirenaica

Quienes visitamos los pirineos solemos ser muy conscientes de la naturaleza, disfrutar de la flora y de la fauna.

Si este es tu caso, esta es una parada importante en tu itinerario de qué hacer en Aínsa.

Está en el mismo Castillo de Aínsa y desde ahí se organizan muchísimos proyectos de educación ambiental.

El paseo es una forma didáctica y entretenida de adentrarse en el mundo de la fauna pirenaica.

¿Qué encontrarás?

  • Paneles, fotografías y maquetas que nos muestran la riqueza natural y cultural del Pirineo.
  • Proyección del audiovisual “Las Montañas del Quebrantahuesos. Biodiversidad pirenaica, tesoro vivo”.
  • Exposición guiada en un túnel de observación de aves rapaces incapacitadas para vivir en libertad. Conocerás su biología, las problemáticas que enfrentan en su entorno y los esfuerzos que se hacen para su conservación.
  • Servicio de documentación ambiental relacionado con temas ambientales pirenaicos.

PRECIO: Adultos 4€, niños menores de 6 años gratis.

HORARIO:

  • Lunes, jueves y viernes de 11:00 a 14:00. Fines de semana y festivos de 11:00 a 14:00 y de 16:00 a 19:00 (de marzo a abril).
  • De lunes a domingo de 11:00 a 14:00 y de 16:00 a 20:00 (de mayo a junio).
  • Todos los días de 10:00 a 14,00 y de 16:00 a 21:00 (julio y agosto).
  • Todos los días de 11:00 a 14:00 y de 16:00 a 20:00 (septiembre y octubre).
  • Lunes, jueves y viernes de 11:00 a 14:00. Fines de semana y festivos de 11:00 a 14:00 y de 16:00 a 19:00. Martes y miércoles CERRADO (segunda mitad de octubre, noviembre y diciembre)
  • CERRADO desde el 6 de enero hasta el 19 de marzo.

9. Museo De Los Oficios Tradicionales

Museo-De-Los-Oficios-Tradicionales

En la Plaza San Salvador de Aínsa, encontramos el Museo de Oficios y Artes Tradicionales, una parada interesante que hacer al visitar el casco histórico.

Este edificio de cuatro plantas del siglo XVI, alberga una de las más interesantes colecciones etnográficas del Pirineo.

Podremos ver objetos sobre artes y oficios tradicionales hechos por artesanos locales que ayudaron a facilitar la vida diaria de los habitantes de estas sierras y montañas aisladas de la ciudad.

Para enriquecer la experiencia, estos objetos están acompañados de fotografías antiguas y paneles explicativos sobre los procesos de trabajo.

Las piezas van desde herramientas de la vida diaria hasta artículos más lujosos, pasando por una planta completa dedicada a la madera y todo su ciclo.

Los horarios pueden variar por temporadas, lo mejor es consultarlos antes de hacer tu visita.

Puedes hacerlo en su página de Facebook que está muy actualizada.


10. El Patrimonio Hebreo de Sobrarbe

¿Sabías que Israel es el primer país no europeo del cual llegan visitantes a Aínsa?

Esto no es fortuito, todo se debe al patrimonio hebrero que tiene no solo esta villa sino todo el condado de Sobrarbe, en Huesca a causa de la existencia de varias comunidades judías durante la Edad Media.

A pesar de los asesinatos y conversiones forzosas que tuvieron lugar en 1320, las acciones de la Inquisición y la desaparición de los judía de estas tierras en 1415, hoy aún hay vestigios del paso de esta cultura.

Un ejemplo de esto son:

  • Antigua judería de la villa medieval de Aínsa
  • Mikvé, baño judío ubicado en Aínsa
  • Lápida con el grabado de una Menoráh, ubicada en el Museo Paleontológico de Lamata.

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